viernes, 31 de diciembre de 2010

2005

Propósitos para el año nuevo: continuar disfrutando con la lectura, ir más a la biblioteca, leer más en catalán, leer más clásicos y actualizar este blog periódicamente.

2006

Propósitos para el año nuevo: continuar leyendo, leer todo lo que pueda de la materia de Bretaña, acabar El Quijote, leer más de Paul Auster, leer más de Frank McCourt, leer Rayuela, de Julio Cortázar, leer el Tristam Shandy, de Sterne, leer más en catalán, ir a la biblioteca y no atrasarme con las fechas de devolución y continuar haciendo el blog.

2007

Propósito nº 1: hacer algo serio con mi vida sin dejar de hacer el blog. Este propósito es muy importante, casi diría que de vida o muerte.

Propósito nº 2: dejar que la poesía invada mi vida (eso quiere decir leer como mínimo un poema al día...)

Propósito nº 3: escribir "de verdad". Ya he hecho algunas probaturas. Sé que, cualquier cosa que escriba, nunca podrá ser muy diferente a lo que escribo para el blog. Yo soy yo y eso no puede cambiarse. Pero intentaremos parir algo con más aliento que un post... Este, es, de hecho, el gran reto.

2008

Se acaba el año 2008 y supongo que es momento de hacer balance. Un año más. No puedo decir que haya sido un año malo (he encontrado trabajo), aunque muchas cosas no han salido como quería. Pero, supongo que se ha de ser optimista y destacar lo positivo que haya podido haber, y que ha habido, claro. Soy igual de pobre que hace un año, y, con algunas contadas y honrosas excepciones, estoy igual de sola. No he cumplido el propósito que me hice el año pasado de hacer alguna cosa seria con mi vida, ni el que hice hace dos años de leer el Quijote, ni el que hice el año pasado de escribir algo aparte del blog... El único que cumplido ha sido el de leer poesía. Pero ahora resulta que la poesía se ha convertido prácticamente en lo único que leo, y supongo que los extremos tampoco son buenos. Pero leer poesía me esta ayudando a “capturar imágenes”, y eso creo que es importante si quiero escribir. De todos modos, si de algo me he dado cuenta este año es que más importante que escribir es poder ganarse la vida y ser dueña del propio destino. Esta continua siendo la asignatura pendiente y el repetido propósito que me hago para el año nuevo: ser capaz de ganarme la vida. Ya no digo escribiendo, pero sí haciendo algo que yo sea capaz de hacer y que no me agreda espiritualmente, como si que han hecho algunos trabajos que he tenido, aunque me imagino que si tu que lees esto eres una persona que trabaja suportando una gran presión y te sale bien lo que haces, pasarás por mis líneas más bien con desprecio de lo finolis que soy. Es verdad. Soy una finolis a quien no se le pone bien que le griten o que la humillen o que la expriman hasta la extenuación, y supongo que eso es un problema a la hora de tragar tal y como se ha de tragar hoy en día en algunos trabajos. Y hablo de trabajos de fábrica o de oficina, no de trabajos de extractor de crudo en un plataforma petrolífera en medio del Báltico. En fin. Que hacerme mayor es mi gran asignatura pendiente.

También este año, ahora blogueramente hablando, creí que quería dejar de escribir el blog, así de radicalmente y para siempre, pero la consecuencia ha sido que mi blog desapareció, pero que tengo otro medio escondido en que ya me he dado cuenta que no dejaré de escribir de momento, aunque pase días en blanco... En conclusión, puedo decir que blogueramente hablando no tengo remedio... Supongo que se trata de un entretenimiento inofensivo, aunque es algo más adictivo de lo que pueda parecer, y también creo que deberemos esperar algunos años para que alguien estudie si es peligroso... De todos modos, si es peligroso para la salud mental me parece que para mi eso no representa ningún problema. Quiero decir que ya no vendrá de aquí...

¡Brindo con todos vosotros para un 2009 lleno de prosperidad, de salud, y de gente que os quiera!

2009

(no escribí nada especial ni hice propósitos)

2010

(no escribo nada especial ni hago propósitos, aunque lo que he ido escribiendo en años anteriores continua siendo válido)


jueves, 30 de diciembre de 2010

Ecos novelescos

Me acuerdo que Emma Bobary, antes de la “caída” en el lujo y los hombres, quería la mismo tiempo morirse e irse a vivir a París... yo, en estos momentos, en el año que se acaba, querría al mismo tiempo morirme y no parar de escuchar programas deportivos por la radio. Ni tan solo música clásica, sólo programas deportivos... Ahora, mira que si yo caigo “en el lujo y los hombres”, será algo digno de verse...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Las dos vidas del alma

Estoy segura que hay quien piensa que si me he vuelto loca publicando algo como Las siete vidas de la piel, que más que un post parece la hoja de ruta de una secta... (una secta que no toma el sol). Que conste que yo no quiero predicar nada, sólo me ha venido bien poner por escrito algunas –pocas- certezas que he ido recogiendo durante estos últimos tiempos. No pretendo que todo lo que he escrito sea verdad ni que yo practique todo lo que allí explico, pero sí que son pequeños detalles en los que creo. Entiendo que no os guste recibir consejos, y que esto no es un blog de auto-ayuda ni nada que se le parezca (aunque, ahora que lo pienso, uno de mis sueños siempre había sido escribir un best-seller de auto-ayuda...). Bien, en todo caso, un post más para ser leído y olvidado. Me hubiera gustado escribirlo más largo. Encuentro que en el texto hay una visión demasiado idealizada de las relaciones humanas, que se idealiza el amor como algo bueno, cuando las personas tenemos nuestras partes “obscuras” que a veces son difíciles de amar... Si alguien os ama de verdad también ha de amar vuestra parte “obscura” o negativa (hay quien la tiene más obscura que otros). Querer a alguien para ir de fiesta o en los momentos buenos es muy fácil. Estar a su lado en un momento difícil o cuando descubrimos que no se comporta como esperábamos es lo que realmente cuesta. Leí un texto que hablaba que todos queremos poder sacarnos la máscara ante alguien... Algo que siempre he envidiado de los delincuentes, ladrones y mafiosos y que me los hace atractivos es eso, que no llevan esta máscara de “corrección”. Aunque hagan cosas que objetivamente no deberían hacerse, acostumbran a ser mucho más sinceros que las otras personas respecto a sus propias necesidades o sobre qué es lo que realmente mueve a los demás. Los delicuentes son más sinceros consigo mismos respecto a su parte "obscura". Trabajar fuera de la ley requiere un conocimiento de la parte negativa de la naturaleza humana por encima de la media, justo lo que falta a la gente que no trabaja fuera de la ley: una auto-consciencia mayor de esta parte negativa, que nosotros también tenemos, aunque no esté tan desarrollada como la de un delincuente o tire hacia otro lado menos monetario. Por ejemplo, la parte negativa de un enfermo mental no tiene nada que ver con la parte negativa de un delincuente, y en cambio puede costar mucho más de aceptar. La parte negativa de un hombre de éxito, por ejemplo, podría ser su ansia de poder y el deseo de dominar a los demás, y esta parte negativa está plenamente aceptada socialmente en los hombres de éxito. Yo no digo que se deba luchar contra la parte negativa, porqué eso sería absurdo y entonces sí que parecería que quiero fundar una secta; somos como somos, y se trata de cómo es el mundo, no de cómo debería ser, de cómo son las personas, no de cómo deberían ser. Sólo digo que para poder decir que amamos de verdad a alguien hemos de haber descubierto su parte negativa y la tenemos que haber aceptado. Eso sirve también para nosotros mismos, para aceptarnos y amarnos a nosotros mismos. Evidentemente, siempre hay cosas que son inaceptables, como la violencia de género, o un asesinado, por ejemplo, pero yo no hablo de una parte negativa tan extrema, sino de la parte negativa de cada día. Hablo de cosas como del egoísmo de alguien, por ejemplo, o de su desaprovación constante, cosas así... que sabemos que están y no las vamos a cambiar, pero que tampoco podemos liquidar aunque no nos guste. En fin, no querría ponerme a dar consejos. Lo único que me gustaría repetir es que valdría la pena sentarse en la “silla de pensar” un ratito al día, sin que eso quiera decir que estemos castigados, y reflexionar y descubrir cuales son nuestras propias ideas, personales e intransferibles, sobre eso, y sobre todo. Hay quien no se ha parado a pensar nunca profundamente en nada... pero también hay quien necesita no pensar profundamente en nada para ser feliz, que si piensa demasiado se agobia. A veces, empezar a pensar es como aquellas grandes extensiones de fichas de dominó, que si cae una empiezan a caer todas una tras otra... A veces puede ser peligroso empujar la primera; no todo el mundo está preparado. Pues eso, que lo más importante es que cada cual se de sus propios consejos y descubra su propio camino y sus propias certezas. El sistema “E”: es decir, “E”spavilarse por uno mismo.

martes, 28 de diciembre de 2010

Boda a la vista

Dentro de mi plan-maquiavélico-para-ser-alguien-dentro-de-la-literatura-catalana (algo que por otra parte sabéis que pienso que no tiene mucho mérito), he decidido dar el golpe definitivo: como que escribiendo ya veo que no llegaré a ningún lado, y publicando una foto en bikini me expulsarían del país, he decidido sacar el “arma secreta”: me caso con Quim Monzó. Sí, sí, nos casamos. Nos conocimos el Sant Jordi pasado, yo le pedí que me firmara un libro, y como que ya sabéis que hace unos años si ponías “erección permanente” en el buscador salía Quim Monzó... Total, que hicimos buenas migas (no sé si gracias a eso), y después de unos cuantos meses de exploración mutua nos casamos. No confirmo ni desmiento al buscador. ¡Por fin me invitaran al desayuno de escritores que se hace por Sant Jordi! Por cierto, nos casamos en el Palau de la Música... No diré que estáis todos invitados, porqué me temo que eso de ser escritor no da para tanto, pero podéis tomar una copita de cava a nuestra salud (pagando vosotros, evidentemente... somos escritores, no tontos... y además, catalanes... ) Hemos decidido vender la exclusiva del bodorrio al Tot i més, y con lo que nos dan por ella haremos el viajecillo de luna de miel a Torremolinos. Y, como decía Massagran, eso es tan cierto como verídico...

viernes, 24 de diciembre de 2010

Las siete vidas de la piel

I

Tener una piel joven y luminosa, sin arrugas ni manchas, se ha convertido en el principal objetivo de belleza de las mujeres y también de cada vez más hombres, a cualquier edad.

Para tener una piel sana e hidratada: lo importante es no agredirla. La agrede el sol (ponerse moreno, ya que el bronceado es un mecanismo de defensa) y la agreden los detergentes y jabones (que rompen el manto hidrolípico que protege la piel y la resecan). Estar muy a menudo al aire libre o un exceso de higiene envejecen. Ducharse deshidrata, entre los jabones y los geles de baño (los geles del super son detergentes) y el agua potable de nuestros grifos, que es calcárea o “dura”: lo ideal sería poder ducharse con agua termal o mineral y con un gel de baño de farmacia. Haría falta ponernos unos guantes cada vez que tuviéramos que lavar los platos o limpiar usando detergentes, jabones o legías. (Es mejor un gel de baño de farmacia barato que un gel de baño detergente de supermercado caro.) Al gel de baño de farmacia se le llama gel dermatológico.

Lugares donde la radiación solar es máxima: en alta mar, en la montaña y en los trópicos. En los países mediterráneos, el sol pica de marzo a septiembre, principalmente desde las 12 del mediodía a las 5 de la tarde.

El 70% de las mujeres españolas no se cree el mito de la “belleza en un tarro” que representan las cremas de perfumería, y muchas sólo usan remedios caseros. El aceite de oliva tiene muy buena prensa. Respecto a los trucos de belleza caseros, yo no soy partidaria de echar a perder comida habiendo en las tiendas productos específicos, pero cada cual puede hacer lo que quiera. Hay quien dice que nada de lo que puedas ponerte “por fuera” puede hacerte demasiado efecto... que se debe cuidar la piel desde dentro, con una nutrición adecuada y bebiendo la suficiente agua. Eso está muy bien, pero las agresiones del sol y de los detergentes actuan “desde fuera”... y si las agresiones hacen efecto “desde fuera”, la protección también puede hacer efecto “desde fuera”.

Conviene usar una crema hidratante de farmacia, aunque no es necesario hacerlo cada día, con una vez a la semana es suficiente, y una crema solar con un factor de protección alto (también de farmacia) si vamos a pasarnos mucho rato al aire libre. Las cremas deben repartirse por la cara, el cuello, el escote y las manos después de haberlos lavado (con agua termal o mineral o con un gel adecuado), ya que si hay suciedad o los poros están obstruídos no penetra tanto. Debe repartirse con un masaje suave, con los dos dedos interiores de la mano, en la dirección del estiramiento facial.

A la hora de escoger una crema hidratante hemos de fijarnos en que contenga silicio orgánico, es decir, sustancias vegetales procedentes de las plantas. No hemos de dejarnos engatusar por las cremas de polvo de oro, de perlas o de diamantes, porqué sólo nos están vendiendo lujo a un precio muy caro, no efectividad. Lo que funciona son los extractos vegetales.

Conviene beber agua suficiente y alimentarse adecuadamente, tomando alimentos frescos y mucha fruta y verdura, aunque haría falta no olvidarse de los hidratos de carbono ni de las proteínas, ni tampoco de las grasas, que también son necesarias. Se debe encontrar un equilibrio, comiendo de todo y no renunciando a nada pero sin cometer excesos. Algo que sería necesario evitar es la bollería industrial y la comida rápida; la comida casera preparada por vosotros mismos con productos de calidad es lo más aconsejable. Es preferible ahorrar en el “ir bien vestido” antes que ahorrar en comida. Es preferible ir al mercado y a la carnicería antes que comprar según qué en el super. Fumar y beber alcohol o mucho café no es nada bueno para la piel. No está sometido a estress también contribuye a tener un buen tono de piel. El estress hace que almacenemos más grasas y estimula las glándulas sebáceas (hace tener la piel más grasa). Tener la piel grasa a una cierta edad no es necesariamente malo, porqué es en las pieles resecas donde se notan mucho más las arrugas. Así y todo el estress haría falta evitarlo, porqué afecta nuestro tono vital.

Así como la crema hidratante y el gel de baño es mejor comprarlos en la farmacia que en la perfumería o en el super, los suplementos vitamínicos, hierbas y cápsulas para adelgazar, cuidar la piel y tener energía que venden en las farmacias y parafarmacias normalmente no hacen nada, y si tiene algún efecto es malo para el organismo. De lo que prometen se podrían tener los mismos efectos con una nutrición equilibrada. Si llevas una nutrición equilibrada no necesitas iogures para ir de vientre ni alzapiles.

Cuidar la piel en los viajes: ir con avión reseca la piel; los cambios de agua resecan la piel, la contaminación ensucia la piel. Lo ideal sería poder lavarse la cara con agua termal o mineral para calmar la piel durante un viaje.

Lo que no se le debe hacer jamás de los jamases a la piel: ¡exfoliarla! La exfoliación es una agresión. En la exfoliación se trata de regenerar la piel. Las celulas de la piel tienen la posibilidad de regenerarse un número limitado de veces en una vida humana. La piel de las personas mayores ya se ha regenerado muchas veces, y por ello ya no tiene tan buen aspecto. Si provocamos que la piel se regenere de una manera no natural (que es lo que hacemos con la exfoliación), sí, tenemos una nueva capa de piel fresca en aquel momento, pero lo obtenemos a costa de gastar una “vida” de la piel, una regeneración. Si la regeneramos demasiado a menudo, tendremos mucho antes de lo habitual una piel que se ha regenerado demasiadas veces, y por tanto envejecida. No hemos de exfoliar jamás la piel, pero si lo hacemos conviene usar una crema hidratante de farmacia después de haberlo hecho en toda la zona exfoliada.

Cosméticos: lo que va mejor es no maquillarse nunca, pero si no hay más remedio que hacerlo es indispensable limpiarse la piel de la cara con una toallita húmeda antes de irse a la cama. ¡Jamás de los jamases ponerse a dormir con la piel sucia de maquillaje! Es aconsejable aplicarse una crema hidratante de farmacia antes de ponerse el maquillaje y también una vez nos hemos desmaquillado. El maquillaje reseca la piel.

Si nos ponemos muchas cremas o nos maquillamos, conviene dejar descansar la piel de afeites un día a la semana, para que respire.

Romperse los granos indiscriminadamente puede dejar manchas oscuras, sobre todo en una piel madura. (Normalmente las manchas oscuras las dejan el sol, los medicamentos o los embarazos.)

Los embarazos o los cambios bruscos de peso también pueden dejar estrías. Para evitar las estrías conviene cambiar de peso gradualmente. También hay quien se embadurna de cremas anti-estrías de farmacia; no sé si van bien, milagros seguro que no hacen. Os aseguro algo: si alguien está realmente interesado en vosotros, no se dará cuenta de vuestras estrías.

A la hora de secarse la piel con la toalla conviene no rascarla ni frotarla con vigor ni estirarla, sobre todo la de la cara. Es necesario secar la piel presionando repetidamente de manera suave o dándole golpecitos blandos con la toalla. Para la cara conviene tener una toallita pequeña y siempre limpia y suave que se use solamente a propósito para eso.

El cabello: es una prolongación de la piel; el cloro de la piscina y el sol, la arena y la sal de la playa lo agreden mucho. Las planchas y los secadores, los tintes, decoloraciones y permanentes, también lo agreden enormemente. El secador sólo debería usarse en invierno, cuando saliendo a la calle con la cabeza húmeda corremos el riesgo de pillar un resfriado; en verano no hace falta, y si tenemos el cabello muy corto tampoco hace falta usarlo nunca, si no somos frioleros; las otras cosas de la lista conviene evitarlas tanto como podamos, aunque soy consciente que un tinte no siempre puede evitarse. Para no agreder tanto el cabello con el secador puede usarse un secador iónico; no he tenido ninguno entre las manos, pero se ve que a la hora de cuidar el cabello van muy bien. Si tenemos el cabello largo conviene usar un cepillo de fibras naturales, de cerdas de jababí, si puede ser, que no agreden tanto la melena. Para dar forma al cabello con un secador un cepillo sintético ya nos sirve, pero darle forma es una agresión a nuestra melena.

Las buenas peluqueras aconsejan lavarse el cabello sólo una vez cada dos días. Lo mejor es lavárselo con un champú de farmacia que no lo agreda. Los champús del super dejan el cabello maravillosamente acabado, son casi cosméticos, pero son muy agresivos, son detergentes. Un champú de farmacia (de tensoactivos suaves) quizá no nos dejará el cabello tan cosméticamente acabado pero nos lo cuidará mucho mejor. Lo ideal sería poder lavarse el pelo con agua termal o mineral. Un truco: si algún día hemos de ir a algún lugar especial, necesitamos estar guapas y vivimos en un lugar de aguas calcáreas o “duras”, va bien enjabonarse los cabellos y aclararlos usando una botella de agua mineral o de agua destilada. ¡Quedan estupendos!

Si tenemos el cabello graso no hace falta usar acondicionador ni mascarilla, la misma grasa que produce el cuero cabelludo tendrá una función de lubricación y protección si nos lo lavamos como muy a menudo cada dos días o menos; si lo tenemos seco, rizado o grueso sí que es aconsejable aplicarse acondicionador al lavárselo –como mucho cada dos días o menos a menudo- y una mascarilla una vez por semana. No sé cuales son los productos más adecuados: deberíamos dejarnos aconsejar en la elección por una peluquera de confianza que entienda del asunto y que no vaya a comisión. Eso también debemos hacerlo a la hora de escoger un tinte.

Si nos lavamos el pelo cada dos días o menos a menudo (algo que va muy bien, por ejemplo, si tenemos tendencia a que nos caiga o tenemos algún claro), observaremos que se nos vuelve más poblado. Pero existe el pequeño inconveniente de que cada dos días no tendremos el cabello perfecto para ir a según donde: no estará sucio, pero tampoco perfecto, estará grasiento, aunque sea por la grasa natural del cabello, que es lo que tiene la función de protección precisamente. Los días que no tengamos el cabello perfecto podemos usar el truco de Grace Kelly cuando no tenía el cabello perfecto: llevar el cabello recogido (en un moño o en una cola de caballo). Eso, sobre todo si tenemos el cabello muy largo, dará un aire “chic” y glamouroso a nuestro pelo untuoso y romperá la monotonía de nuestra imagen.

Lavarse los dientes: conviene hacerlo cada día, pero con una vez es suficiente. Hacerlo demasiadas veces al día rompe el manto hidrolípico de la boca, que también tiene una función de protección. Lo que va mejor es hacerlo después de cenar, quizá no en seguida sino cuando ya no tenemos el buen sabor de la comida a la boca; antes de ir a dormir, porqué la caries actúa mientras el cuerpo descansa. Conviene cambiar de cepillo de dientes cada tres meses. (Los cepillos de dientes que limpian la lengua (¡!) o los cepillos de dientes electrónicos sólo se los compran los que no tiene la costumbre de lavarse los dientes regularmente y se sientes culpables.) Una vez a la semana va bien hacer gárgaras con uno de aquellos líquidos azules, verdes o rojos, como prevención contra el sarro.

Para tener un buen tono de piel hace falta llevar una vida sana (sin alcohol ni tabaco ni drogas) y no sedentaria: es decir, caminar con regularidad (no hace falta machacarse en el gimnasio, con una paseadita al día es suficiente), y hace falta dormir como mínimo ocho horas de manera continuada cada noche, y hacer una siestecita de veinte minutos o media horita a mediodía si es posible. La buena vida activa.

El principal truco de belleza tanto para una mujer como para un hombre, tanto para alguien viejo como para alguien joven, es sentirse amado o amada.

II

Tener sobrepeso es tan malo como fumar, pero empezar cada quince días un régimen espartano que nos hacemos nosotros mismos y que no somos capaces de mantener no es muy inteligente que digamos... Intentar dejar de fumar y fracasar en la empresa cada quince días tampoco es muy inteligente. En general, ganaremos mucho más si aceptamos de una vez por todas que tenemos sobrepeso o que fumamos y que eso es malo para nosotros pero no somos capaces de arreglarlo, es decir, si nos aceptamos a nosotros mismos tal y como somos con alegría, que no castigándonos o sintiéndonos culpables indiscriminadametne sin que eso produzca ningún otro efecto práctico que hacernos sentir mal y hacernos desear comer o fumar todavía más para aliviarnos de la tensión que nosotros mismos nos producimos con el sentimiento de culpa. Hemos de ser conscientes de si el sobrepeso o el hecho que fumemos es una excusa que utilizamos para castigarnos a nosotros mismos y hacernos sentir poco dignos de ser queridos, o hay una voluntad real de cambiar la situación. Si lo hemos probado infructuosamente más de quince veces no hay voluntad real de cambiar la situación, por más que nos engañemos pensándonos que sí... Es la mentalidad de nuestro mundo judeo-cristiano la que nos hace pensar que cuanta más penitencia hagamos y más nos castiguemos (régimenes, gimnasios...) más dignos de ser amados seremos, y que para ser dignos de ser amados lo hemos de pagar y hemos de esforzarnos a veces contra nosotros mismos... Para ser amados hemos de esforzarnos, pero no en nuestro físico. Ahora ya no se va al confesionario y te ponen una penitencia, pero se conserva la mentalidad de “hacer penitencia”: ahora se va al dietista o al gimnasio a purgar los “pecados”. Antes de empezar una cosa de estas, deberíamos sentarnos y reflexionar de qué queremos ser perdonados. Sentarnos en silencio sólo a pensar es algo que deberíamos hacer de vez en cuando, aunque no queramos reflexionar sobre eso en concreto. Saber pasar un rato al día solos en silencio deberíamos saber hacerlo a menudo para encontrarnos a nosotros mismos.

Consolémonos pensado que seguramente el sobrepeso o el fumar no son los peores defectos o las peores debilidades que tenemos, y que para ser queridos de verdad el hecho que fumemos o que estemos gordos no tiene nada que ver. ¿Vosotros creéis que estas modelos que venden la imagen de su cuerpo perfecto a las revistas son queridas de verdad? Que ligan más que vosotros o que ganan mucho más dinero no lo dudo, pero yo no hablo de eso...

En referencia al alcohol, es bien sabido que beber vino con la comida o tomar una cervecilla de vez en cuando puede alegrarte la vida. Se ve que lo que es realmente malo para el cerebro son las borracheras de destilados de grado. Beber con moderación puede ser bueno, pero, ¿cuántas personas saben beber con moderación?

(Hablando de estiramientos faciales: no aconsejo hacerse un lifting quirúrgico ni inyectarse botox a no ser que vivas de eso y te obliguen: primero porqué queda la cara como de cartón, pierde la expresividad natural, y luego porqué al cabo de un tiempo todo vuelve a caer igual, quedando mucho peor de cómo estaría si no se hubiera tocado nada. A este momento se le llama “la hora de la momia”... Además, siempre podrán saber la edad real que tenéis mirándoos el dorso de la mano. ¿Alguien ha visto el dorso de la mano de Cher? Ahora, la ciencia avanza que es una barbaridad... quizá de aquí a unos años esto estará tan perfeccionado que valdrá la pena, pero de momento no lo aconsejo, estas operaciones son un apaño contrahecho, sobre todo si no son todo lo caras que deberían ser. Un famoso puede pagar mucho y consultar los mejores especialistas para que le quede realmente bien, y no siempre le queda realmente bien. ¿Podéis hacer lo mismo vosotros?)

En general, no aconsejo ningún tipo de operación de cirurgía estética. Las operaciones de estética son un síntoma de problemas de autoestima. Una operación no os curará las heridas del alma. Para ello es mejor un buen psiconálisis, pero sin permitir que el psicoanalista tome el control de vuestra vida y os diga lo qué debéis hacer.

Nuestra piel refleja todos los excesos a los que sometemos nuestro cuerpo. La clave no está en cometer los excesos y luego intentar paliarlos con operaciones, gimnasias, tratamientos o maquillaje, sino que se trata de no cometer estos excesos de buen principio. Más vale prevenir.

Antes que sea necesario un estiramiento facial, algo que iría muy bien hacer es no ir a la playa, o no ir cuando la insolación es máxima. Ir a la playa y pasarse horas bajo el sol semi-desnudo es una agresión absoluta a la piel, una de las cosas que más la hacen envejecer. Ahora, ya entiendo que renunciar a ir a la playa es algo que os puede hacer parecer extraterrestres... pero un extraterrestre sin arrugas prematuras. (Uno de los secretos de la perfección de la piel oriental es que a los orientales no les gusta el sol.) Evidentemente, cuando os hagáis viejos tendréis arrugas aunque no hayáis ido jamás a la playa; yo os hablo de no tenerlas antes de tiempo. (Os aconsejo que, si al final decidís no ir nunca más a la playa y no poneros nunca más morenos para proteger vuestra piel, matengaís la decisión en secreto y no se la expliquéis a nadie. Dependiendo de en qué ambientes os mováis, nadie, absolutamente nadie, no lo entenderá o se le ocurrirá que puede funcionar mínimamente, a no ser que sea una persona un poco leída. Y muchas no las hay. Simplemente hay gente a quienes la posibilidad de no ir a la playa no le entra a la cabeza.) O podéis ir a la playa, pero siendo conscientes que los baños de sol envejecen; ahora, luego no perdáis el culo tras las cremas anti-arrugas... También se ha de tener en cuenta que tomar el sol con moderación es recomendable para que el cuerpo produzca una vitamina que necesita y que influye en el estado de ánimo. En eso vosotros mismos tenéis que saber encontrar vuestro equilibrio. Todos los excesos son malos.

No diré que mirar menos la televisión y leer más va bien para el cutis porqué no está demostrado científicamente, pero sino también lo diría... en general, hacer trabajar el cerebro leyendo o estudiando nunca está de más. Pero hacerlo para vosotros mismos, no porqué alguien os diga que debáis hacerlo. Más que saber muchas cosas o tener muchos títulos, lo que hace falta es aprender a esforzarse útilmente para conseguir lo que queréis, no a castigarse con un trabajo duro y frustrante que no te llevará a ninguna parte. Hacer las cosas con ganas y con el corazón, como si danzáramos, ayuda mucho a conseguir resultados, y el secreto del éxito de muchas personas es que están haciendo lo que realmente les gusta. Hablar con alguien que nos escuche también va muy bien. O escuchar nosotros. Es muy difícil encontrar a alguien que realmente nos escuche, y la gente que sabe escuchar siempre se encuentra en una situación de ventaja a la hora de manipular a los demás. Probad de escuchar a la gente de vuestro alrededor y ya sabréis decírmelo... En una primera cita, quien más habla es quien más tiene que perder.

Sé que, cuando se tiene un trabajo muy cansado o estresante que agrede física o psicológicamente y que exige mucho, no es fácil llegar a casa el fin de semana o el día de fiesta y no ponerse a beber o a mirar la televisión compulsivamente para desahogarse. Simplemente queremos desconectar y no pensar. Un caso extremo es el que describe el escritor Jack London en Martin Eden, donde un trabajo embrutecedor y extenuante hace correr al protagonista al bar a fundirse lo poco que gana para desahogarse de la tensión acumulada. Quizá sin llegar a estos extremos, muchos de los trabajos que nos vemos obligados a tener hoy en día ya lo son, eso. Estos consejos son por si tenéis un trabajo que os realice. Si no es así, yo no soy nadie para daros consejos sobre como debéis cuidados, porqué suficiente pena tenéis y estáis en vuestro derecho de tirarlo todo por la borda y estropear vuestra vida tanto como podáis bebiendo, mirando la televisión o haciendo la actividad compulsiva que os haga falta.

III

(fragmentos extraídos del libro Como ser adorable según Audrey Hepburn)

«Para conseguir unos labios atractivos di palabras de ternura.

Para conseguir unos ojos preciosos, busca aquello que hay de bueno en las personas.

Para conseguir una silueta esvelta comparte tu comida con los que pasan hambre.

Para tener un cabello bonito deja que una criatura te pase los dedos por él una vez al día.

Para tener una buena figura camina sabiendo que nunca caminas solo.

Las personas, mucho más que las cosas, deben ser restauradas, revividas, reclamadas y redimidas: nunca menosprecies a nadie.

Recuerda, siempre que necesites una mano que te ayude la encontrarás en el extremos de tu brazo. Cuando vayas envejeciendo descubrirás que tienes dos manos, una para ayudarte a ti mismo y la otra par ayudar a los otros.

La belleza de una persona aumenta con el paso de los años.

La belleza de una persona no está en las facciones de su cara, su verdadera belleza se refleja en su alma. Permanece en la cura que da con amor, en en la pasión que demuestra.

La belleza de una persona no está en la ropa que lleva, la figura que tenga o en como se peine. La belleza de una persona hace falta buscarla en sus ojos, que son la puerta de acceso a su corazón, el lugar donde reside el amor.»

jueves, 23 de diciembre de 2010

La teoría del balín

Cada post es un balín, y debes dispararlo directamente a la línea de flotación...

martes, 21 de diciembre de 2010

Instinto gregario

En Navidad, las personas liberan su espíritu gregario apiñándose en las tiendas como pingüinos sobre una placa de hielo...

lunes, 20 de diciembre de 2010

Obligados por la necesidad

La pobreza obliga al hombre libre a actuar como un esclavo.”

La condición humana
Hannah Arendt

domingo, 19 de diciembre de 2010

Ya no estamos de moda

Soy consciente que eso de los blogs ya no tiene tanto éxito como tuvo el segundo año que yo lo hacía. Entonces los blogs se pusieron de moda como ahora está de moda el libro de caras. Cuando se puso de moda yo lo tenía desde hacía casi un año. Entonces recibía muchos más comentarios, y los posts antiguos también tenían comentarios, cosa que desde que dejó de estar de moda no pasa, los comentarios van mucho más escasos, y se reducen al último post. Vaya, me parece que la razón es esta, que ya no están de moda y que no hay tanta gente involucrada en este mundo. Durante casi un par o tres de años estuvieron en los blogs todas las personas que, además de leer y escribir, querían relacionarse. Ahora, todos los que quieren relacionarse están en el libro de caras, y los que les gustaba esto de los blogs por el hecho de compartir información pero no acababan de ver claro eso de escribir ahora están en el twitter. Podríamos decir que en los blogs nos hemos quedado los que queremos leer y escribir, que tampoco priva que podamos hacer las otras cosas, pero para las otras cosas los blogs ya no están de moda.

A mí el mundo de los blogs todavía me sirve para estar informada de las cosas que me interesan, como un medio de comunicación más, y aunque no esté de moda está lleno de vida y dinamismo, y sigo algunos blogs precisamente porqué sé que sus autores seleccionan para mí información que a buen seguro que me interesará. Otros blogs los sigo porqué me gusta leerlos.

Me alegro mucho que los blogs ya no estén de moda, que se haya apagado el “ruido”. Y también me alegro que, pasado el torrente, hayan sobrevivido y todavía sea posible tener un blog.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Los libros de las famosas

Aún recuerdo el día que en las Lecturas salieron los libros de la Preysler. Eran libros científicos de su marido y estaban muy desordenados, como si alguien los transitara a menudo. Otro día también salieron los libros de derecho antiguos del padre de Concha Velasco, que ella todavía conserva, y que son majísimos, el tipo de cosa lujosa para enseñar a las visitas, aunque ella a buen seguro que no los haya abierto nunca. La única queja que tengo a los señores de las Lecturas es que la foto estaba centrada en la presencia física de las famosas en cuestión, siempre espectacular, y apenas podían leerse los lomos de los libros. Señores fotógrafos de las lecturas: ¡si fotografían libros, queremos poder leer los lomos! ¡Hagan un primer plano de todos estos libros que las famosas de nuestro país no se han leído nunca pero que tienen en su casa!

Si el tema cobra actualidad ahora es porqué la “princesa del cuento” abre esta semana su casa y... ¡tiene tres libros en la mesilla de noche! (Ya se le ve que es una mujer con tres libros en la mesilla de noche, eso es algo que se le nota.) Pero, como siempre, no hay primer plano de los libros y es imposible descifrar los lomos... Por el formato, diría que el de encima del todo es una novelita rosa, y del de abajo, el más grande, una novelota histórica. El del medio no puedo identificarlo. Pero... ¿cuáles son estos tres libros que la “princesa del cuento” tiene en su mesilla de noche? ¿Son tan malos como presumo, quizá injustamente? ¿Cuáles son los títulos? Señoras y señores: ¡no puedo vivir sin saberlo! Una persona que se ha vendido hasta la talla de las bragas, ¿y no nos enseñará esto? ¡Venga ya! Señores fotógrafos de las Lecturas, ¡a ver si se ponen las pilas! Queremos saber cuales son estos tres libros que la princesa del cuento tiene en la mesilla de noche. Porqué, se le nota... se le nota...

viernes, 17 de diciembre de 2010

Ni muy y muy limpio, ni muy y muy sucio

A través de la ventana, Clarissa ve cada día a la señora de la limpieza de su vecina limpiándole la casa escrupulosamente, con método y pulcritud. Clarissa, que es compulsivamente ordenada, no se considera ni mucho menos a sí misma tan limpia como esta vecina que se hace limpiar la casa escrupulosamente cada día laborable de la semana. Clarissa piensa que esta vecina sí que ha descubierto el auténtico sentido de la vida, es decir, tener la casa limpia. Clarissa lo entendería si esta vecina fuera feliz haciéndose limpiar la casa cada día y teniéndola limpia como los chorros de oro, lo entendería si esta vecina disfrutara de la limpieza. Pero le consta que la limpieza sólo es una excusa para mandar y exigir a la señora que se la hace, que aunque limpia con método y pulcritud, tal y como ella le ha enseñado, nunca acaba de hacerlo lo suficientemente bien, y siempre se gana una bronca o un par de broncas, que se las merece, porqué, aunque trabaja con método y pulcritud, el resultado nunca acaba de quedar al gusto de la dueña. Quizá el auténtico sentido de la vida no es tener la casa limpia, sino poder tener a alguien que te limpie la casa a quien poder pegar una bronca de vez en cuando porqué nunca acaba de hacerlo lo suficientemente bien. A Clarissa le gustaría tener la casa tan limpia como debe tenerla esta vecina. También le gustaría poder permitirse una señora de la limpieza que limpiara con método y pulcritud sin necesidad de pegarle broncas. Pero, mientras pasa la escoba por su casa de una manera que esta vecina tan arpía desaprueba, y le consta que esta vecina arpía desaprueba la manera como ella pasa la escoba (suerte que no trabaja para ella), está convencida que hay ciertas suciedades del alma que no acaban de quedar limpias ni haciéndote limpiar la casa cada día. No puedes tirarte lejía ni pasarte la escoba por el alma... O sea que mientras Clarissa limpia de vez en cuando no demasiado escrupulosamente y está satisfecha del resultado, y es feliz en su casa ni muy muy limpia ni muy muy sucia, la vecina, por más que se haga limpiar la casa con método y pulcritud y exija lo que no está escrito a quien le hace la limpieza, jamás estará satisfecha con el resultado ni lo acabará de tener jamás limpio del todo. Y es que hay ciertas suciedades que por más que les pases la mopa no se marchan.

(Trato a esta persona de arpía y quizá la arpía soy yo por hacer quedar mal ante mis lectores a una persona que jamás se podrá defender de la misma forma. Hace falta decir que esta persona es una señora mayor que ya no se puede hacer la limpieza por sí misma, pero que antes de quedar imposibilitada se limpiaba muy bien la casa ella misma, es una mujer extremadamente limpia y exigente, con ella misma y con los demás. Y si piensa que el auténtico sentido de la vida es la capacidad de limpiar bien la casa, ¿quién soy yo para contradecirla? No todo el mundo ha podido tener los libros y la escritura... Al fin y al cabo su único y grave crimen es desaprobar la manera como paso la escoba...)

jueves, 16 de diciembre de 2010

Enquistada en esto

... el otro día dije que no quería quedarme enquistada haciendo el blog... pero, pensándolo mejor, me gusta tanto hacer el blog que me quedaría enquistada en esto diez años más si hiciera falta...

jueves, 9 de diciembre de 2010

Bloguiversario


Querido amigos, apreciados lectores:

El próximo domingo día 12 de diciembre cumpliré cinco años escribiendo el blog. No hace falta decir que me felicito a mí misma por haber sido capaz de hacer algo que me gusta tanto durante un período tan largo de tiempo (sí, sí soy muy joven y cinco años me parecen mucho tiempo). Algo que he intentado durante estos cinco años es no hacer seguidismo de los medios de comunicación, y hablar de las cosas que a mí me interesaban, no de las que me decía la radio que debía hablar, aunque he comentado muchas veces noticias que me han llamado la atención y no sé si lo he conseguido. A veces es difícil desconectarse de los medios de comunicación porqué cuando dicen algo parece que en aquel momento es muy importante, aunque al día siguiente ya es irrelevante. Creo que las noticias son un culebrón y que de las cosas realmente importantes en los medios sólo se habla de pasada. La cuestión es tener a la gente entretenida y ocupada con los valores de la sociedad de consumo, que, además, no tenemos otra y encaja perfectamente con el instinto de depredación de la naturaleza humana. Mirar de tener otros intereses o hablar de otras cosas tiene un cierto tono de marginalidad, frikismo y de ser un pobre desgraciado sin glamour que ni te cuento. Por no hablar de cuando estar al margen de los medios de comunicación significa a veces estar en sectas, en grupos caza ovnis, en encuentros espiritistas u otros acontecimientos por el estilo que te dicen lo que has de hacer y pensar de una manera mucho peor que la manipulación a la que nos somete la sociedad de consumo. O sea que intentar no hacer seguidismo de los medios de comunicación, pero tampoco hacerlo de alguna otra cosa sustitutoria a la que podamos apuntarnos, sino preguntarnos qué y a quien necesitamos realmente en nuestra vida y procurar ser sinceros respecta a esto y preguntarnos sobre todo qué zanahoria queremos atrapar, si es una zanahoria realmente dulce y nutritiva o sólo es una zanahoria de pórex-pan, otra zanahoria de pórex-pan como perseguimos tantas y hemos perseguido tantas otras. Sólo tenéis que prender la tele y ver el montón de zanahorias de pórex-pan que nos quieren endosar, sobre todo ahora por Navidad. Estos cinco años de hacer el blog me han servido para clarificar mi vida, para crecer y madurar como escritora y, de alguna manera, como una segunda “mili” de mi escritura (la primera “mili” fue cuando intenté escribir la novela). Y también me ha servido para conseguir que alguien me hiciera caso cuando escribo y tener lectores, algo que es quizá lo más importante que me ha pasado como escritora. Me ha servido para creer en mí misma. Quiero continuar haciendo el blog, es muy importante para mí, pero también quiero escribir otras cosas. Si quiero realmente ser una buena escritora no puedo pararme aquí, he de continuar evolucionando, y me queda mucho por aprender todavía, aunque también podría combinar la escritura del blog con las “otras cosas”. No sé, ya veremos que voy a hacer. En todo caso, muy contenta de estos cinco años y con unas ganas enormes de continuar escribiendo.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Honestidad


"No tengo ni idea de música. Para lo que yo hago no es necesario.”

Elvis Presley

martes, 7 de diciembre de 2010

Zumo de sudor


Siempre que hay unos días de fiesta así en que abren los comercios pienso en la injusticia que representa esto para los dependientes de estos comercios, sobre todo los de las grandes superficies. Ya sé que, como que trabajan un día que no toca, ganan más – si tienen un buen convenio, no siempre es así-, pero es que no pueden escoger, deben estar al pie del cañón a la fuerza, y quizá, en vez del dinero, les vendría bien descansar un poco y disfrutar del día de asueto como todo el mundo. Yo he trabajado de dependienta y sé que estar de cara al público es muy sacrificado. También soy clienta de algunas tiendas y sé que los que vamos a comprar a veces somos unos pesados. No sé. Me gustaría que, a la hora de decidir los horarios comerciales, el gobierno no mirara sólo los intereses de las grandes superficies y pensara un poco más en los simples trabajadores que no podrán escoger si trabajan o no. ¿No quieren proteger tanto a los trabajadores? Empezar por respetar sus días de fiesta puede parecer superfluo y una gran tontería, pero me parece que no es ninguna tontería deducir que un trabajador no exprimido rinde más. Pero, por desgracia, a muchas empresas de este país –no sólo las tiendas- les continua pareciendo que si no exprimes un trabajador al máximo te está robando el escaso suelo que le pagas. Entonces dicen nuestro país tiene una baja productividad. Esto no es culpa de los trabajadores sino de la mentalidad de los empresarios. ¿A nadie se ha ocurrido que un trabajador satisfecho y tratado justamente, respetando su descanso, rinde mucho más? Ya os aseguro que, por mí escasa experiencia en el mundo laboral, de momento a nadie se le ha ocurrido...

domingo, 5 de diciembre de 2010

El precio del gratis

¿Sabíais que los lugares de internet que son “gratis” los pagas dando tus datos? ¿Y para qué los quieren, tus datos? Para determinar tu perfil como COMPRADOR o CONSUMIDOR, y poder anunciarte productos que te interesen. Pero también puede ser que a ti te interese que te anuncien precisamente aquello que quieres comprar... y quizá ni lo sepas, que quieres comprarlo.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Hacer dieta

A veces, “hacer dieta” sólo consiste en “atacar la nevera” cuando nadie te ve...

jueves, 2 de diciembre de 2010

El arte de la guerra

Cuando el barça ganó la copa de champiñones me acuerdo que hubo una persona que escribió a la radio diciendo “cuando un equipo de fútbol haga algo realmente útil para la humanidad, entonces le felicitaré”. ¿Quién dice que los acontecimientos deportivos no son útiles para la humanidad? El deporte ha canalizado la violencia de las masas. Sólo hace falta leer el libro Un bárbaro en el jardín, del escritor polaco Zbigniew Herbert (está en catalán y en castellano) para darse cuenta de cómo se peleaba la gente en la edad media en los países europeos: de cómo en seguida se hacían la guerra por nada, de cómo los enfrentamientos sangrientos eran, ya no el pan de cada día, sino su manera de estar en el mundo. Ahora estamos más avanzados, pero precisamente una de las cosas que nos hace civilizados es que tenemos sublimada la necesidad de enfrentamiento con las competiciones deportivas. Ya lo dije una vez: si tanta prepotencia como sale cuando juega el barça no pudiera desahogarse con el fútbol, id a saber por donde saldría. Es decir que de debe felicitar al fútbol doblemente: primero porqué gana, y segundo por ayudarnos a todos a canalizar nuestros instintos y a ser más civilizados. Porqué, ¿no os habéis fijado que es o mientras conducen o mientras ven el fútbol cuando salen los instintos primarios de las personas? Se ha conseguido cambiar la guerra por la imagen de la guerra. El fútbol es ahora el arte de la guerra, o, más concretamente, el arte de la imagen de la guerra. Esto ya es algo útil para la humanidad.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Cadenas de diálogo

Francisco Umbral titula su Mortal y rosa por un verso de Pedro Salinas perteneciente al libro La voz a ti debida. Y Pedro Salinas titula su libro La voz a ti debida por un verso de Garcilaso de la Vega. Son los escritores de una misma tradición literaria estableciendo un diálogo permanente. Ahora seré mala pécora, pero... ¿vosotros creéis que podríamos encontrar una cadena de títulos o de referencias equivalente en la literatura catalana? (Si alguien la conoce, que me deje un comentario explicándola, por favor.) Y cuidado, con ello no quiero decir que la literatura catalana sea inferior, sino que, simplemente, no hay tanta gente que la práctica o que la haya practicado y que por tanto la presión por la excelencia siempre ha sido mucho menor... W.B. Yeats y James Joyce, pudiendo escribir en irlandés y ser los grandes escritores de la lengua irlandesa, escogieron escribir en inglés y de esta forma hacerse universales. El hecho de que haya mucha más gente que practique la literatura en una determinada lengua es lo que, al final, dota de seriedad a una tradición literaria. Puede parecer injusto decir esto, pero es así. En estos temas la calidad es una consecuencia de la cantidad. Si hay mucha más gente que hace algo, hay muchas más posibilidades que entre los que lo hacen haya alguno de bueno o un número razonable de buenos. Y al final es eso lo que otorga categoría a una tradición literaria. En un mundo masificado como el nuestro, las minorías lo tienen crudo, siempre. Pero, por ejemplo, la lengua italiana también se considera a sí misma una lengua minoritaria y en cambio cuenta con una gran tradición literaria que llega a nuestros días. No quiero decir nada con todo esto, sólo suelto estos datos para la reflexión.