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sábado, 26 de junio de 2010

Fluir el níquel

Ya sé lo que os dije ayer sobre los blogs “patrocinados”, pero me doy cuenta que, en esto de los blogs, costará verlos contantes y sonantes...

viernes, 25 de junio de 2010

Los blogs se hacen mayores

Leyendo Global Voices (la versión en castellano, que la versión en catalán está muerta muertita, como mínimo en mi ordenador) me entero que hay muchos blogs en el mundo que no son “espontáneos”, sino que reciben dinero o prevendas de ciertas entidades, incluso guvernamentales, a cambio de decir según qué o de hacer publicidad de algún producto. A mí la idea que alguien me pudiera dar dinero por escribir algo me parece tan alucinante que ya ni me lo planteo. Tampoco os digo que no me dejara comprar para hablar bien de algún libro, mi bolsillo está muy delgado... Quiero decir que aquí sí que veo una oportunidad real de hacer la primera pela... Pero en fin, de momento nadie me ha envidado ningún pavo por nada de lo que haya podido decir, si me lo enviaran tampoco sabría qué hacer con él, sobretodo si estuviera vivo. (Porqué, si lo recibes cocinado y a trocitos, aún, pero, si lo recibes vivo... aunque tampoco me comería algo que me llegara cocinado a casa y que yo no hubiera pedido.) El caso es que de momento no parece que haya nadie interesado en comprar mi “potencia comunicativa”... Ventajas de tener un blog minoritario.

Pero, lo que más me preocupa de todo esto es si tengo la capacidad para seleccionar blogs realmente “espontáneos”, es decir, si tengo la suficiente perspicacia para saber notar cuando un bloguero cobra por decir algo o es sincero. Aquí es donde está el problema. Pondría la mano en el fuego que los pocos blogs que sigo son “espontáneos”, y que el pequeño espacio de blogosfera que yo puedo tener la capacidad de controlar (más que nada los blogs relacionados con libros o de deshago personal) los blogueros “patrocinados” no son tan frecuentes como, por ejemplo, entre los blogs de política que yo no sigo. Me gustaría pensar que es así como mínimo. Estaría bien que alguien independiente estudiara el fenómeno de los blogs “patracinados” en la blogosfera catalana y española, quien paga a los blogueros y porqué, y si la gente les sigue. Ahora, ya digo, entre los blogs que he seguido hasta ahora no he detectado nunca ninguno que pudiera decir seguro “este cobra por decir esto”, no sé si porqué soy muy burra o porqué realmente los blogs que sigo son muy minoritarios. Pero me preocuparía estar siguiendo un blog “manipulado” y no darme cuenta de la manipulación. Ahora, una cosa es que un blog esté manipulado, cosa que tampoco me parece tan criticable en un mundo de mercaderes como el nuestro, pero otra muy diferente es no saber detectarlo y que te den gato por liebre. Pero tampoco se trata de ver conspiraciones por todas partes... Cosas así son las que me preocupan.

Otra cosa que quería decir es que, si hemos llegado a los blogs manipulados, estos ya no son tan distintos de la prensa, la misma prensa que nos considera un medio “desprestigiado” (quiero decir, si hemos llegado al punto en que servimos los mismos intereses). Ahora se puede decir que comenzamos a ser como ellos... La cual cosa no sé si es exactamente un elogio...

viernes, 18 de junio de 2010

La dudas del día

A veces debo parar de escribir el blog y desconectar porqué el blog me pesa. El hecho de saber que alguien lee lo que escribo es maravilloso, sí, pero también es correoso. Es como si alguien estuviera espiando por una ventanita de mi alma de la que no puedo controlar exactamente la obertura. ¿Qué debe pensar la gente de mí? ¿Qué debe pensar aquella persona concreta que tiene una vida de éxito a pesar de la crisis y que está integrada en la sociedad? ¿Qué debe pensar aquella persona enamorada? ¿Qué puede pensar de ello un inmigrante sin hogar? Sé que, si viera la reacción de los lectores cuando publico cada post, lo que piensan realmente, escribiría diferente e intentaría limar todo aquello que no gusta o con lo que el grueso principal de los lectores no está de acuerdo. Soy, así, en la vida real, intento gustar, contemporizar, someterme. No me gusta ser así pero soy una persona que siempre intenta evitar los conflictos y que procura dar la razón a los demás, o como mínimo expresarlo con palabras con las que los demás puedan sentirse comprendidos. Por ello soy mucho más manipulada de lo que yo soy capaz de manipular. Cuanta más ascendencia tiene sobre mi una persona, más la razón le doy. Aunque a mí me gusta mucho tener razón, pero siempre procuro encontrar un punto de equilibrio en el que nadie pueda sentirse descontento. Evidentemente, no saber lo que piensan mis lectores de lo que escribo, o ya más directamente de mí, representa una gran ventaja para mi espontaneidad y a la hora de escribir para complacerme a mi misma. Si viera que tal o cual tema gusta o que tal o cual manera de hacer tiene éxito, no me apartaría de ella. Si viera que hay algún tema que mis lectores encuentran aburrido intentaría evitarlo. Lo haría inconscientemente, sólo por el natural deseo de agradar. Es decir, que acabaría escribiendo para los demás en vez de escribir para mí misma. Es muy fácil que a un escritor le ocurra eso. Por tanto, desconocer la reacción de los lectores es fundamental para mí para ser capaz de seguir mi propio camino. Pero sé que hay lectores, y que, aunque yo no sepa su opinión, tienen una opinión, existe una actividad en su cerebro destinada a evaluarme. Aún tengo que aprender a convivir con ello. No puedo pretender que no me importa. Por ello me ha pasado tantas veces que he decidido amainar velas con el blog. Me avergüenzo un poco de decir según qué, me avergüenzo de mis pretensiones, me avergüenzo incluso de pensar que esto que hago es importante. ¡Me ha pasado tantas veces que he decidido amainar velas! Pero siempre vuelvo al lugar del crimen. Me gusta mucho escribir el blog, no puedo decir que lo haga por obligación... pero... no quiero explicar tantas cosas de mí. No quiero que haya gente en el mundo que ni conozco que tiene una opinión sobre mí y que quizá sabe más cosas de mí que la gente de mí alrededor. Siempre había querido ser escritora, pero por la parte de manipular las palabras, no había tenido en cuenta la parte de los lectores... lo que pueden pensar los lectores... No acabo de asimilarlo, esto. Quiero escribir y ser leída, pero también quiero pasar desapercibida. Aunque en principio podría parecer divertido encontrarme a alguien que no conozco y que haya leído mi blog, me parece que me haría más bien poca gracia... Huiría despavorida. Ya lo ha hecho, de hecho, y me sabe mal. Es que no sirvo demasiado para la vida real. La parte de la escritura que es escritura no me representa ningún problema, pero la parte de la escritura que comprende la socialización de la escritura... Aunque yo escribo para ser leída, claro. ¡Pero lo ideal sería ser leída por un chino en la China! (Un chino que leyera castellano, evidentemente.) Alguien que está lejos y que no puede influirte a la hora de seguir tu propio camino. O sea que ya lo sabéis: si no sois un chino en la China que lea castellano, estáis “desinvitados” a leer el blog... y a meteros en mi vida... o en mi escritura... Aunque sé que lo haréis igualmente. A ver si puedo volver a escribir con despreocupación y sin el lastre añadido del “qué pensaran de mí”.

miércoles, 16 de junio de 2010

Pecado de lesa ortografía

Algo que me gustaría puntualizar es que sé perfectamente que los gerundios acabados en “guent” no existen en catalán. Pero, en cambio, en el habla de cada día los utilizo, y no me parece un barbarismo procedente del castellano; por tanto no me parece incorrecto usarlos, incluso escribiendo, por más paleto que pueda sonar. De todos modos, será una cosa temporal, que probaré durante un tiempo, y veré si me convence; quizá de aquí a un tiempo vuelva a la escritura normativa: soy muy de cumplir las normas, yo. Y más, cuando no cumplirlas puede dar la impresión que no las conoces. En otros quizá no, pero en estos casos estaba hecho adrede. Pero, con la paranoia que existe con la lengua, no querría que pareciera que peco de lesa catalanidad escribiendo los gerundios incorrectamente en “guent” cuando hacerlo así me parece incluso más genuino, no sé porqué la escritura normativa debe ser la del habla de Barcelona... y tampoco me gustaría que pareciera que no sé como se escriben... (y que conste que lo hago siguiendo el ejemplo de aquellos que han decidido que no lo les gusta como la ortografía normativa escribe blog en catalán: ”bloc”.)

sábado, 29 de mayo de 2010

Ay, ay, ay...

Esto del blogger está empezando a hacer el burro... no sería nada extraño que pronto me fuera imposible publicar el blog... sólo piden que cuentas google y numeros de móbil y yo que sé... yo que me creía que podía obviar sus alargados tentáculos... Dependiendo de lo que me pidan no publicaré más el blog, o sea que ya os aviso (y me aviso a mí misma... ). Espero que eso sea un hasta luego...

martes, 18 de mayo de 2010

El patriotismo literario

Algo que me hace gracia es que el año pasado los medios de comunicación de aquí armaron mucho revuelo con todo eso que el barça havia ganado el triplete y que pocos equipos lo habían hecho y que si patatim que si patatam y que si bla bla... Pero es que resulta que este año hay dos equipos más que pueden ganar el mismo triplete, el bayern alemán e el inter italiano. ¿Os pensáis que ningún programa deportivo dedicará ni media línea a hablar de ello? De ello deduzco que lo importante no es hacer el triplete, ¡lo importante es que nuestro equipo haga el triplete! Deduzco que lo importante no es el fútbol, saber cual es objetivamente el mejor equipo o el más ganador, sino el patriotismo, que podamos decir siempre que nuestro equipo es el mejor; lo que es importante es lo que gane nuestro equipo, y que, si hay otros equipos que ganan lo mismo, entonces es completamente irrelevante porqué no son nuestro equipo.

En nuestro país nos pasa un poco lo mismo que nos pasa con el barça con la literatura. La única diferencia es que el barça hace efectivamente buen fútbol y nuestra literatura... buenooo... Hablando de nuestra literatura, a veces pecamos de demasiado patriotas y de poco versados en al calidad literaria y el valor relativo de los textos frente a textos de otras culturas. (Quien dice otras culturas, quiere decir sobre todo, la cultura anglosajona.) No digo con ello que la literatura catalana sea inferior, sólo digo que a veces el patriotismo nos ciega a la hora de evaluar a nuestros propios escritores, y que hay escritores que reciben una atención por el simple echo de ser de aquí que entonces no se traduce en traducciones ni en prestigio en el extranjero ni en nada de nada, y parece que ni nos preocupe. Esta idea, la del patriotismo por encima de la calidad de la literatura, no es mía, la saqué del libro Un tranvía llamado texto, que si se ha reeditado debe ser por algo, donde decía que lo que debíamos hacer es fijarnos en la literatura universal y romper con la endogamia y la cerrazón. Yo estoy de acuerdo, con estas ideas, pero no veo que en este mundo de los blogs nadie esté demasiado de acuerdo, al contrario, el patriotismo, o patrioterismo -como decía aquel-, entendido por literatura, está al orden del día, y además es lo que está bien visto.

Rodrigo Fresán dice que la patria de un escritor es su biblioteca.

lunes, 17 de mayo de 2010

Suspiros de papel

Hoy, leyendo blogs, me ha venido a la cabeza qué pasaría si lo mismo que leo en los blogs lo leyera en libros publicados. Quiero decir el tipo de libros que me compro e intento leer. Y con mucha tristeza me doy cuenta que la mayoría de textos que leo en los blogs no resistirían la publicación en “libro”, más que nada porqué están como a medio hacer, les falta depuración. ¡Los hay que incluso creen que el valor de escribir en un blog radica en poder publicar textos sin repasar! Alguna de estas personas, que no saben que es el “ritmo”, ha publicado algún libro en papel y todo... ¡con los materiales del blog! (No diré nombres para no herir susceptibilidades.) Si ya resulta espeso en el blog, imaginaros como debe ser leer un libro escrito así. Pero ello también me hace pensar que publicar “en libro” requiere otros ritmos que no son los del blog, y que muchas cosas que parece que funcionan en un blog podrían quedar como muertas si fueran publicadas en un libro. Incluso los blogs que más me gustan, y que creo que sus autores escriben mejor, ¿resistirían de ser publicados en libro? (Y los blogs que han sido publicados en libros de verdad no son precisamente los que más me gustan). Una de las gracias del blog, me parece, la que mantiene enganchada a la gente, es el qué pasará, este “qué dirá hoy esta persona”. Se puede llamar intriga o se puede llamar cotilleo, pero es la gracia de saber que aquello que está publicando lo está viviendo aquella persona en aquel momento. Poca gente lee post pasados de historia. Yo lo había hecho antes, en algunos blogs muy concretos, pero cada vez lo hago menos. Parece que lo único que interesa es el ahora. ¿Esta gracia, la gracia de la inmediatez, se puede trasladar a un libro de papel, donde a la fuerza en diálogo con el lector no es tan vivo? Quizá es más profundo, pero el diálogo con el lector no es en absoluto tan vivo e inmediato. Es por ello que este pruito por otro lado tan inocente que los que escribimos un blog parece que tenemos de pensar que “lo que escribimos sí” que merecería ser publicado en libro... pues es irreal. Un libro tiene otros ritmos. Aunque nos parezca que sí, seguramente “lo que hemos escrito” no resistiría a ser publicado en papel, y que son dos formatos completamente distintos. Yo nunca me compro libros basados “en blogs” porqué ya sé de qué va la cosa... y sé qué material se extrae de los blogs a la hora de publicar sobre papel... con excepciones, claro, pero hablo en general... Se diga lo que se quiera... son formatos diferentes y deben atacarse de manera diferente, y una cosa que se quiera publicar en libro ha de estar como mínimo pensado para los ritmos de los libros... y me diréis que sacralizo demasiado el formato libro y que también hay libros malos que no han salido de ningún blog... bueno, yo hablo de los libros que a mi me interesan, que son libros buenos. No creo que esté sacralizando el libro. Es que lo que está publicado en libro tiene un valor que todavía no ha sido superado por lo que está publicado en internet. No digo que en un futuro no pueda ser así, pero de momento, todavía no les hemos atrapado. Y no creo que la cosa se reduzca a que yo no paso las suficientes horas en internet como para evaluar lo que hay. A riesgo de parecer esnob... en textos cortos sí que existe una calidad en la red, pero para textos de más de tres ideas continuo prefiriendo un libro de verdad.

miércoles, 5 de mayo de 2010

El arte de tener razón

El otro día, escuchando un programa de radio que no escucho habitualmente, me pareció que el presentador era muy vocinglero y que lo único que le interesaba era tener invitados para poder discutir con ellos, y, sobre todo, para poder tener él la razón. Esta fue la impresión que me llevé: que aquel presentador tenía aquel programa e invitaba a aquella gente para poder tener razón él siempre. Lo encontré... qué queréis que os diga...

Pero... pensando, pensado... se me ha ocurrido que quizá eso también es un poco lo que hago en el blog. En el blog siempre tengo razón y ya hace tiempo que nadie me rechista ni me discute nada de lo que digo. Algunas personas quizá no están de acuerdo con algunas cosas, ¡pero no me lo harán saber! Al contrario, siempre que alguien me dice algo, me corrobora y está de acuerdo conmigo... (que no creo que esté mal recibir este tipo de comentarios, aunque me parecen un poquitín irreales...) Pero, normalmente, de gente que no esté de acuerdo conmigo y que me lo haga saber, hay bien poca. Por tanto, podríamos decir que yo también tengo el blog por el mismo motivo que tiene el programa el susodicho caballero: ¡para tener razón! Y, además, es que me encanta tener razón. Ahora, este afán de tener razón lo encuentro... qué queréis que os diga...

martes, 4 de mayo de 2010

Éxito en la vida del twitter

Estoy segura que si eso del twitter tiene tanto éxito es porqué no hace falta saber escribir para escribir en él... Ni tan solamente hace falta saber leer bien. Con 140 caracteres es absolutamente imposible hacer una subordinada... Sólo hace falta saber hacer click. Click, click... Ahora que ya tenemos la posibilidad de dejar por escrito todo aquello que no sabemos escribir, sólo hace falta que alguien invente un engendro para saber qué narices dicen los libros sin que haga falta hacer el esfuerzo de leer ni de escuchar con atención... ya que los libros electrónicos aún no pueden hacerlo, esto... (hay quien dice que es por ello que no tienen éxito...); ¡será el próximo gran invento del siglo!

lunes, 3 de mayo de 2010

Día de bostezos

Lunes, llueve, me he levantado tarde... Eso de la escritura es algo que no quiere horarios ni imposiciones. Cuando notas que llega la ola debes capturarla al vuelo, pero no puedes decirle a la ola: “mira, de 10 a 12 puntual que vamos a trabajar duro”. Eso me hace sentir un poco culpable, como si me dedicara a holgazanear... (Y no está demostrado que dedicarse a escribir no sea la excusa perfecta para gandulear...) Lo que pasa que el humor de escribir, la posibilidad de “conectar” con algo de tu interior, no ocurre todos los días... no siempre estás de humor para expresarte... son necesarios momentos de berberecho, en que no se escribe, la cabeza descansa, pero que son igual de importantes a la hora de “producir”. “Obligación” es incompatible con la palabra “escritura”.

Pero yo ahora mismo me veo “obligada” (por mí misma y las sustancias de mi cuerpo, si se quiere, pero obligada) a escribir un post. Hace demasiados días que no escribo ninguno y mi personalidad adictiva necesita la sensación que se desencadena en mi cuerpo cuando publico uno. Pero ni me siento inspirada ni tengo nada pensado ni se me ocurre nada que valga la pena...

Me doy cuenta que últimamente he escrito muchos post de la categoría las voces de la radio. Muchos post hablando de la actualidad. Eso me preocupa un poco, porqué sé que los textos que hablan de la rabiosa actualidad, de lo que está pasando en este momento, no perduran. Para que un texto perdure... bueno, tampoco es que lo sepa, exactamente, qué hace que un texto perdure. Puedo verlo en los textos de los demás pero no en los míos. Pero sé por experiencia que muchos de los escritos que he hecho hablando de temas del momento han envejecido mucho más deprisa que los otros. Las noticias son flores del día, se marchitan muy deprisa. Pero, incluso sabiendo eso, hablar de lo que por la radio dicen que es la noticia del día es muy tentador, más aún si lo que dicen te indigna y te apetece desahogarte sacando el cuchillo. Ya lo dije una vez: me gustaría que lo escribo perdurara. (Por perdurar quiero decir que tenga validez para aquel que lo lea mucho tiempo después de haber sido escrito.) Pero para que eso pase se debe hablar de temas que tenga una mínima posibilidad de perdurar. Pero, ¿qué pasa si lo que te apetece es hablar del barça? Y últimamente me ha apetecido más que antes hablar de la actualidad. No sé si debería corregir esta tendencia o abonarme a ella. Aunque quiera que mis textos perduren, jamás he hecho el cálculo de pensar: “habla de esto que esto perdurará”. Siempre hablo de lo que me apetece, de lo que necesito decir; de aquello que está candente en mi alma. Por tanto, si algo perdura será pura casualidad... Pero, sabiendo que lo que escribo hablando del barça no perdura... Pues eso, que dudo. ¿Cuál es la “línea editorial” que debería seguir? ¿No son demasiadas pretensiones para un simple blog el presumir de tener una “línea editorial”?

He cumplido con la “obligación” de escribir el post. Desgarbadamente, pero la he cumplido. Y todavía no tengo claro si había “ola” o la ola me la he inventado... ¿Puede ser válido un texto que no venga de la ola de la inspiración? Claro que si tuviera que esperar cada día una ola, probablemente no escribiría ni la mitad de lo que escribo... ¿Puede ser igual de válido un texto que venga de la obligación, y no de la devoción? (¡Qué preguntas me planteo, no creéis? En eso ya se ve que no estoy muy integrada en la sociedad, que digamos...) He escrito este post por “obligación”, sí, pero lo he disfrutado como si me lo hubiera comido con los dedos... Lo he escrito por obligación-devoción, podríamos decir. Debería hacerlo más a menudo...

domingo, 4 de abril de 2010

Para siempre en la red

Oigo por la radio que hemos de ir con cuidado con lo que colgamos en internet, porqué se puede quedar ahí para siempre. Qué queréis que os diga, yo con este “para siempre” no estoy de acuerdo para nada.

Mi primera relación con la red fue el año 2000 en un cursillo donde colgamos nuestra propia página web. Era una página hecha de recortes, pero yo trabajé en ella lo mío. Esta página estaba alojada en un servidor gratuito que ya no existe y que el año 2006 desapareció sin dejar rastro. ¿Dónde está aquí eso de “en internet las cosas quedan para siempre”?

El año 2000 también, un poco inconscientemente, participé con mi nombre real en un grupo literario de yahoo. Hasta hace poco, todavía se podía leer mi nombre en este grupo. Pero desde principios del 2010 este grupo de yahoo, que ya hacía muchos años que estaba inactivo, ha desparecido sin dejar rastro. ¿Dónde está aquello que nuestro nombre había de quedar para siempre en la red?

Internet es un mundo en constante evolución. Cuando alguien se cansa de alojar una información que ha quedado obsoleta en un viejo servidor que quizá podría servir para guardar otra cosa, la información desaparece. Quizá sí que la información puede haberse duplicado exponencialmente, pero tarde o temprano quedará obsoleta (aunque estemos hablando de unos cuantos años), y desaparecerá para dar paso a nuevos datos. La red no puede guardarlo TODO. Incluso oí que están estudiando hacer desaparecer el protocolo http, y cambiarlo por un protocolo más eficiente con las fotografías y los vídeos (este protocolo era para texto y fotos pequeñas). ¿De verdad os pensáis que cuando desparezca el protocolo http muchas de las páginas que actualmente existen en http serán conservadas? A mí me parece que no. Internet es efímero. Por descontado, mucho más efímero que ser publicado en papel, y eso que lo que publicamos en internet queda “para siempre” sólo es una ilusión de informáticos obsesionados con el poder de la red.

lunes, 29 de marzo de 2010

Intimidad en la ventana


Algo en lo que me he fijado es que cuando me dirijo a los lectores, digo “vosotros”, no digo “tú”. Soy consciente que, como cada lector me lee individualmente desde su agujerito, debería tratarlo en singular, creando una intimidad entre nosotros: “tú que me lees...” Pero, por alguna razón, eso no me sale. Pienso en los lectores como una masa indiferenciada a la que sólo puedo dirigirme con un distanciador “vosotros”; siento los lectores como si fueran el público de un teatro. Los monologuistas se dirigen siempre a un “vosotros”, buscando la complicidad de este “vosotros”; cuando hablo en el blog me siento como un monologuista de pequeño teatro-café, antes que cualquier otra cosa. Por ello, me dirijo a “vosotros”, y no a ti, que me acoges desde tu ventana abierta al mundo. “Tú” también formas parte de este “vosotros”, pero tú y yo no podemos permitirnos más intimidad. Quizá algún día...

domingo, 21 de marzo de 2010

Iluminaciones de buena mañanita

Normalmente, los posts del día siguiente se me ocurren el día anterior por la noche. Pienso un poco en el próximo post antes de irme a dormir. Ayer se me ocurrió uno antes de irme a dormir – siempre se me suele ocurrir alguno a aquella hora- y mira por donde ahora no me acuerdo. ¿De qué narices pensé que querría hablar? Normalmente, si no me acuerdo, significa que el post no valía la pena. Como decía aquel “la memoria es un buen crítico”. Pero eso no quita que me de mucha rabia no acordarme.... ¡qué desaprovechamiento de ideas! Si fuera por todos los post que he pensado y he olvidado, lo que se puede considerar “mi blog” ocuparía el doble de espacio. Pero, claro, la mayoría de cosas que se me ocurren son irrelevantes a la hora de ser trasladadas a la escritura. (Y tampoco nadie me asegura que las ideas que al final traslado a la escritura no lo sean, de irrelevantes, también...) En fin. Que me da rabia haberme olvidado del post que se me había ocurrido. ¿Me hago vieja? Dice que sólo “recordamos bien aquello que nos interesa, sobretodo si es para hacer daño a alguien o para obtener algún poder”; (¡!), carai, quien escribió eso se quedó bien descansado... En todo caso yo no recuerdo qué quería escribir, pero sé que si la idea era buena y es algo que me interesa de verdad volveré a encontrar el hilo y que la idea me volverá a la cabeza. Ahora, también puede ser que fuera completamente irrelevante y que no vuelva a pensar en ella nunca más... Pues nada. A esperar la “iluminación”. Y no hace falta que me digáis que soy una iluminada, perqué lo sé perfectamente.

jueves, 4 de marzo de 2010

Hoy no he escrito.

miércoles, 24 de febrero de 2010

La vieja historia

A lo largo de estos cuatro años de hacer el blog, han sido muchas las veces en que he estado tentada de dejarlo correr. Por culpa de eso he abierto y cerrado un montón de paraditas, y estoy segura que los lectores del principio, después de tantas idas y venidas, ya me han perdido la pista. Desde el principio de hacer el blog la intención ha sido siempre escribir y ser leída, no ligar o hacer amigos imaginarios, aunque también he ligado y he hecho amigos imaginarios y me lo he pasado muy bien interactuando con los demás jugadores de este juego virtual que es el blog. Pero el objetivo no era interactuar socialmente sino escribir y ser leída. Me parece que es eso lo que quería y que es eso lo que he conseguido. Por tanto, supongo que sería un poco absurdo dejarlo correr ahora... También sería un poco absurdo trasladarme a otra paradita y marear una vez más a los lectores. Pues nada. Después de unos días de medio mandar el blog al garete (¡ay!), a ver si soy capaz de continuar como siempre...

(Por cierto, he recortado la posibilidad de hacer comentarios porqué hay un pesado que... ¡pesado! ¡que eres un pesado!)

martes, 16 de febrero de 2010

Apretando el botón

Temo que esto del primer post de la mañana sea como el primer cigarrillo del día... “Publicar” es muy divertido. ¿Por qué debería renunciar a esta sensación tan espectacular? Pero me estoy quedando sin ideas... No tengo ningún post en la cabeza, esperando para ser escrito... Ya saldrá algo, de acuerdo... pero... ¿y si alguien ha destapado el desagüe de la calidad? ¿Y si no puedo hacerlo tan bien como lo hacia hasta ahora? ¿Hacerlo bien? ¿Calidad? ¿Qué calidad? ¡Yo lo que tengo son muchos humos! Aspiro a todo, pero tampoco quiero contar demasiado sobre mí misma... En fin, que esto es muy adictivo, y es adictivo porqué es divertido, y creo que alguien con estudios debería estudiar si es peligroso... Debería avisarse a la gente antes que empiecen y sea demasiado tarde... Si alguien me hubiera dicho que no podría dejarlo... bueno, habría empezado igualmente, no quiero dejarlo en absoluto... Escribir un post al día no representa ningún problema en mi vida, y en cambio me es una gran felicidad... ¿Puede considerarse socioadicción? Ya digo, alguien con estudios debería estudiar si es peligroso... No es que esté preocupada. No lo estoy. Sólo que... A veces oigo de gente que se ha cansado de ello y lo ha dejado. Normalmente es perqué su vida real ha empezado a ser más divertida que la escritura. Dicho de otra forma: han encontrado pareja. Eso es como el bibliolismo, que la solución recomendada es casarse. No, no, ni he encontrado pareja ni pienso casarme. Y tampoco lo haría si eso representara dejar de comprar y leer libros y dejar de escribir el blog... Como consuelo, constato que hay gente mucho más frikis que yo... ¡pensad que los hay que son adictos a escribir entradas de la wikipedia! También son solteros... ¿De verdad que la vida en pareja es más interesante que escribir? ¡Quizá sería cuestión de planteárselo! Bueno, sin bromitas, que yo soy una persona muy seria. Escribo esto, pero en contra de mi voluntad... En realidad, lo que querría estar haciendo es... es... ¿qué querría estar haciendo en vez de publicar un post? Ostras, no se me ocurre nada que me gustase más hacer (a parte de dar un beso a cierta persona, pero eso es una idea de bombero que descarto por demasiado atrevida). Además, tampoco es incompatible con el post matinal. Pero, ¿qué querría estar haciendo? ¿Ver como sale el sol en una playa tropical? ¿Pilotar un reactor? ¿Estar jugando a arreglar el mundo en una ONG? No, definitivamente, no hay nada que me gustase más que estar de mañanita en el ordenador y poder escribir un post... No es como controlar el botoncito rojo, pero casi casi... Apretad el botón, hay quien dice: el mundo se va al garete. Sí, sí, pero primero publicaré mi post.

lunes, 15 de febrero de 2010

Después de la tormenta...

Han sido unos días tormentosos, y el blog ha quedado un poco arrinconado. Más que nada, que me he pensado el blog dos veces. Haré una prueba: intentaré ver cuanto tiempo puedo estar sin escribir ningún post. Me gustaría escribir otras cosas, y el blog se lleva por delante toda mi grafomanía. O sea que nada, de momento pausa, y ya lo veremos. Lo cual no significa que no pueda volver mañana mismo. O no. Ya lo veremos.

jueves, 31 de diciembre de 2009

* * * Comming soon * * *

Me cogo unos días de asueto. Espero volver pronto.

jueves, 24 de diciembre de 2009

No tengo más repertorio

He estado pensando en ello, y creo que todo lo que soy capaz de decir en el blog ya lo he dicho. Me parece que cada vez soy más previsible, cada vez soy capaz de sorprender menos al lector, que me repito más que el ajo y que lo único que todavía puedo hacer es encontrar nuevas maneras de decir lo mismo: puedo decirlo con más matices, pero básicamente es lo que ya he dicho alguna vez. Aquello que decía que me gustaría que el lector pensara “a ver por qué patanera va a salir esta”, pues sencillamente el lector ya lo sabe demasiado bien, por donde saldré. Se me ve a venir de tres kilómetros a la redonda. Es así, no tengo más repertorio. Supongo que lo que debería hacer es dejar de hacer el blog e ir a por otras cosas, pero sé que no lo haré, y aunque lo que digo esté más visto que la moños continuaré al pie del cañón. Pues nada. Si os gusta la repetición, si os gusta que siempre diga lo mismo con nuevas palabras, habéis aterrizado en el lugar adecuado. ¡Feliz Navidad!

sábado, 12 de diciembre de 2009

Bloguiversario: ¡cuatro!

Pues sí, hoy cumplo cuatro años de hacer el blog... ¡Cuánto tiempo ha pasado! (El blog ya me ha durado más que el contrato laboral más largo que he tenido...) Estos días he estado reflexionando, y me he dado cuenta que algo que ha cambiado en estos cuatro años ha sido mi actitud ante los comentarios. Antes no les daba importancia, y en cambio ahora los valoro cada vez más. Por ello me sabe mal que, cuando borré el Blog de una lectora, (que ahora republico), se borraran todos los comentarios que los fieles lectores me habían ido dejando. En el momento de borrarlo no caí en ello, porqué lo que yo había escrito lo conservaba, y eso me pareció lo único importante... Pero el caso es que ahora me sabe mal haber perdido aquellos comentarios. También me sabe mal haber dejado atrás, como consecuencia de mi espantá, a un par o tres de lectores fieles que eran los que me hacían la mayoría de estos comentarios. No siempre me gustó todo lo que me dijeron, pero, visto en retrospectiva, me doy cuenta que les añoro. Además, supongo que no son los únicos lectores que he dejado atrás a lo largo de mi periplo, después de tantas idas y venidas. Querría dedicar el post del cuarto aniversario a todos estos lectores que me leyeron un día, y que, por la razón que sea, ya no me leen – aunque sé, que, claro está, ¡esto ya no podrán leerlo!-. En fin. El blog, en cierta manera, es sobretodo de los lectores fieles, de los que me siguen desde el principio, pero también de los que se van incorporando. Quizá tengo poquitos lectores, pero los tengo, y eso es lo que hace que se cierre el círculo de la escritura. Quiero decir que cada vez soy más consciente que escribir para una misma, sin que nadie tenga la posibilidad de leerlo, no tiene sustancia. Lo que lo hace emocionante todavía es que haya lectores. ¡Muchas gracias a todos y feliz aniversario!!!